La Agencia Nacional de Regulación, Control y Vigilancia Sanitaria (Arcsa) clausuró temporalmente en Cuenca tres farmacias en Cuenca tras detectar graves incumplimientos a la normativa sanitaria.

Durante las inspecciones se evidenció prácticas prohibidas, como aplicación de inyecciones, venta de muestras médicas y almacenamiento de medicamentos caducados o sin la cadena de frío adecuada.

En uno de los locales se encontraron jeringas usadas mezcladas con residuos comunes, lo que representa un riesgo directo para la salud, informó ARCSA.

Arcsa activó los procedimientos correspondientes y reiteró que no se tolerarán acciones que pongan en peligro la salud de los ciudadanos.